BORN IN THE USA 1984-2004
20 AÑOS DE UN ALBUM FUNDAMENTAL


Celebramos el 20º aniversario del lanzamiento de BORN IN THE USA, uno de los discos más vendidos de la historia y un hito en la carrera de Springsteen, con el que consiguió siete singles en el "Top 10" en EE.UU. "Born In The USA", "Dancing In The Dark", "I'm Goin' Down", "My Hometown", una irrepetible colección de himnos del rock más auténtico y comprometido que se han escrito.

Pero es que este aniversario llega en un momento en el que tanto Bruce como el mensaje que destila este trabajo vuelven a estar en plena actualidad, debido a la efervescente campaña electoral norteamericana en la que el "boss" ya ha tomado partido, participando en una gira de conciertos "anti-Bush" que comienza en los próximos días.

BORN IN THE USA es un canto de amor al país que le vio nacer y a la vez una denuncia contundente de la otra cara de América: gente pobre, sin futuro y sin ninguna formación, que vive en regiones deprimidas y que es enviada a la guerra para morir y matar a un enemigo al que no conoce. Curiosamente, este es un argumento en el que también se apoya Michael Moore en su última película "Farenheit 9/11" refiriéndose a la invasión de Irak. Bruce Springsteen mantiene su compromiso con la Libertad y la Democracia y continúa viviendo en consecuencia con sus canciones...

Sony Music España con motivo de este 20º aniversario ha decidido relanzar las ventas del álbum BORN IN THE USA, ha editado posters y también un CD-Single de edición limitada con tres temas: "Born In The U.S.A.", "Glory Days" y "Dancing In The Dark" (Disco promocional cardboard código 200904). En el CD-Single se incluye este texto de Diego A. Manrique, que a continuación os incluimos:


Conviene recordarlo. En 1984, Springsteen es tal vez el más admirado entre los rockeros estadounidenses (por su generosidad, su entrega, su ambición creativa). Pero, tras publicar “Born in the USA”, salta a otro nivel, pasa a ocupar un espacio central en la cultura popular de su país. Y eso le coloca en situaciones delicadas: comentaristas de la derecha le ensalzan como ejemplo del buen proletario, el propio Ronald Reagan -en campaña electoral- se intenta subir a su carro. Un Bruce indignado tiene que corregirles la plana.

Springsteen debe remachar lo evidente: que “Born in the USA” no es un manifiesto patriotero. Todo lo contrario: durante 1983, Bruce ha dejado de actuar y ha recorrido Estados Unidos en viajes obsesivos, tomando el pulso de la nación y descubriendo desfallecimientos e injusticias. De esas inmersiones en la realidad salen unas cien canciones, de donde extrae el repertorio de “Born in the USA”.

Un LP que toca nervio. Habla de los veteranos del Vietnam, carne de cañón que se descubre engañada y, a la vuelta, despreciada. Pero, sobre todo, retrata a una generación, la del propio Springsteen. Treintañeros que miran atrás y añoran días de gloria, aunque reconocen nuevos motivos para vivir en la revalorización de la amistad o la comunidad, en la pasión amorosa y la embriaguez de la música. Son sentimientos compartidos: siete de las canciones de “Born in the USA” llegan al Top Ten.

“La conciencia del rock and roll”, le llaman en el programa “20/20”. Es un artista que se deja de ambigüedades: tras años de rehuir el medio videográfico, trabaja con Brian de Palma en el clip de “Dancing in the dark” y con el arisco John Sayles en el correspondiente a “I’m on fire”. Madura también en su relación con el sexo femenino: acepta a la primera mujer en la E Street Band –una tal Patti Scialfa- y se casa con la actriz Julianne Phillips.

Ha marcado territorio y actitud, rechazando 12 millones de dólares por ceder “Born in the USA” para publicidad de Chrysler. Ha estado en “We are the world” pero también en el más belicoso “Sun City”, proyecto contra el apartheid. Ya concluida la gira, desenfunda la guitarra para tocar a beneficio de los parados de su pueblo natal, Freehold, hundido por el cierre de la fábrica de 3M.

Veinte años después, Bruce está otra vez en el servicio activo, en una iniciativa llamada Voto por el Cambio. Cierra filas con el cineasta Michael Moore, que ha trasladado muchas intuiciones springsteenianas a sus documentales. Aún sabiendo que el sector más conservador de su público lo deplora, se va de gira con otros artistas comprometidos (incluso, cede su E Street Band para que acompañe a otro héroe de la clase trabajadora, John “Creedence” Fogerty). No le motiva la anécdota de que su “No surrender” sea la canción favorita de Kerry, el candidato demócrata. Sencillamente, Bruce y sus colegas se sienten horrorizados ante la idea de un mundo dirigido cuatro años más por George W.Bush. Son conscientes de que lo tienen crudo pero quieren demostrar que las canciones no nacen en un vacío, que responden a una ideología. Como en los tiempos de “Born in the USA”.

DIEGO A. MANRIQUE (Septiembre 2004)

Gira VOTE FOR CHANGE/Octubre 2004
Día 1,Philadelphia/2, Cleveland/3, Ann Arbor/5, St.Paul/8, Orlando/11, Washington

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